Consejos

Para rodar sobre el adoquín

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UBICACIÓN EN LA CALZADA.

Acelerar antes de alcanzar el sector adoquinado y entrar con velocidad. Gracias a ese impulso, logramos suavizar la sensación de impacto. Si se entra con demasiada lentitud, se tiene la impresión de tropezarse con cada uno de los adoquines. Debido a esto es mucho más difícil acelerar sobre ellos que sobre el alfalto, por lo que lo más aconsejable es que se mantenga el ritmo.

Hay que rodar por el centro de la calzada, sobre la zona elevada del pavés. Allí los adoquines están menos húmedos, más limpios y menos estropeados.

POSICIÓN DE LAS MANOS SOBRE EL MANILLAR

Apoyar las manos sobre la parte alta del manillar, sin hacer fuerza, sujetándolo adaptando las manos a las vibraciones. Los brazos deben estar relajados, los codos flexionados de forma que acompañen las sacudidas de la bici. Las muñecas flexionadas y situadas por debajo de las manos. Es recomendable poner doble cinta de manillar.

POSICIÓN SOBRE LA BICI Y CADENCIA DE PEDALEO.

Adoptar una posición más avanzada sobre el sillín que cuando se rueda sobre alfalto. De este modo se logra un mejor apoyo sobre el pedal para desarrollar más fuerza y se gana estabilidad. Algunos ciclistas reducen en 2 mm la altura de su sillín. En cuanto a la cadencia es preferible que sea elevada, cercana a las 90 vueltas por minuto.

MATERIAL.

  • RUEDAS. Llantas bajas de aluminio para mejor confort.
  • NEUMÁTICOS. Son preferibles los tubulares a las cubiertas y sobre todo neumáticos de gran sección (25) a una presión elevada.
  • PORTABIDONES. Preferibles los de alumnio y con algún plástico que evite la salida del bidón.
Consejos:Cyril Lemoine, ciclista profesional